
José Ignacio Munilla pidió este sábado “comprensión” a la sociedad vasca, tras ser nombrado obispo de San Sebastián en la catedral del Buen Pastor durante una misa solemne presidida por el Nuncio Renzo Fratini, presentándose ante los fieles como “pobre y humilde “. El Nuncio Renzo Fratini presidió esta ceremonia en la catedral de la capital guipuzcoana, a la que asistieron el antecesor de Munilla, Juan María Uriarte, alrededor de 40 obispos y varios representantes institucionales como la presidenta del Parlamento vasco, Arantza Quiroga, el alcalde de Zumarraga (Gipuzcoa), Mikel Serrano (PSE), y el secretario general del PP vasco, Carmelo Barrio. El nuevo obispo se presentó como “pobre y humilde” ante los presentes y expresó su “deseo” y “disposición” de trabajar “de forma que todos juntos” sirvan a Cristo “sumando esfuerzos al proyecto pastoral diocesano de una Iglesia al servicio del Evangelio”, en una catedral abarrotada de fieles que ya ocupaban todos los asientos del templo una hora y media antes de que comenzara la ceremonia, a las 12.00 horas.